Entrevista Medlife

Año 2014

 

Joven, dinámico, serio y académico. Combina conocimiento y experiencia con su cordialidad, lo que le ha dado un merecido reconocimiento entre jugadores, directivos, prensa y el público Colombiano. Ese es el perfil de Carlos Ulloa, el director del Departamento Médico de la Selección Nacional de Fútbol de Colombia que nos representará en el próximo campeonato mundial de Brasil en 2014.

“Es increíble, pero hasta hace cuatro años ni siquiera había un desfibrilador en un equipo de fútbol. Comenzamos comprando desfibriladores a todos los equipos profesionales, entrenándolos en medicina del deporte, en el manejo de medicamentos y en doping”.

 

¿Cómo llegó a ser el médico de la selección colombiana de fútbol?

Llegué a la Federación Colombiana de Fútbol en 1998 durante mi especialización en Medicina del Deporte. Inicié como médico de divisiones menores durante muchos años, además de fútbol sala y fútbol playa. He trabajado en el departamento médico del Santa Fe en los últimos 14 años, aunque curiosamente mis primeros pasos en medicina y fútbol profesional fueron con Millonarios. En la época estaba Fernando ‘el Pecoso’ Castro como técnico de Santa Fe, yo trabajaba en Coldeportes y la Federación. En esos días, cambiaron el grupo médico y, más por casualidad y por estar en el lugar y momento precisos, comencé a trabajar allí. Hice parte de las selecciones sub 15 sub 17 y sub 20. En el año 2010, asumió como Director Técnico el Profesor Hernán Darío Gómez, quien había trabajado conmigo en Santa Fe, y quiso sumarme a su grupo de trabajo en la selección de mayores. He vivido de primera mano un cambio muy favorable hacia la medicina del deporte en el fútbol Colombiano. Es increíble, pero hasta hace cuatro años ni siquiera había un desfibrilador en un equipo de fútbol. Comenzamos comprando desfibriladores a todos los equipos profesionales, entrenándolos en medicina del deporte, en el manejo de medicamentos y en doping. Se crearon grupos de investigación y de calidad en los departamentos médicos de los equipos profesionales de fútbol en Colombia. En la última asamblea de clubes profesionales de Colombia del año pasado, logramos la aprobación de la ponencia en la que se exige a todos los clubes de fútbol profesional a tener un médico. En muchos clubes se manejaba la medicina del deporte con un kinesiólogo y el apoyo remoto de una EPS. Logramos que la Dimayor aprobara que, para poder jugar un partido profesional de fútbol en Colombia, deben tener médicos tanto el local como el visitante.

 

¿Cómo recuerda su primer partido como médico en la cancha?

Inolvidable. En 1998, el médico del Once Caldas era también el de la selección sub 20. El Once jugaba la final del torneo profesional colombiano y a la vez se jugaba un amistoso de la selección Colombia sub 20 en Buenos Aires. Como no podía estar en los dos, me invitaron a cubrir el amistoso. Yo no solamente estaba en mi segundo año de residencia, sino que me casaba en pocos días. Igual, me fui a cubrir ese partido justo antes de mi matrimonio. Nuestro amistoso era el preliminar del partido en el que iba a quedar campeón Boca contra Talleres en la Bombonera, con el estadio lleno. Yo ni siquiera había estado en un banco en mi vida entera y, de hecho, solo había ido al Campín tres veces cuando niño. Con ese estadio lleno, con ese ruido y energía, sentí entre emoción y susto. Afortunadamente, iba con un kinesiólogo paisa veterano que me dijo: “tranquilo, la cosa es fácil: si yo corro, usted corre…” Ése fue mi estreno y empatamos con Argentina en la Bombonera.

 

¿Cómo es un departamento médico de un equipo de fútbol?

Hoy en día, se manejan tres tipos de departamentos médicos en fútbol. Uno en el que el líder es Ortopedia, otro que comanda la rehabilitación y otro más reciente que es el esquema manejado por la Medicina del Deporte, la cual, curiosamente, era manejada antes por los cardiólogos. Eran grupos muy independientes que se interesaban poco en los demás aspectos de la salud y el rendimiento deportivo. Hace relativamente poco se desarrolló la especialidad de Medicina del Deporte que, en fútbol, integra las tres especialidades y no quita espacio a los especialistas, sino que permite un trabajo multidisciplinario, más integral. Hoy, un departamento médico liderado bajo ese modelo cuenta con apoyo de un equipo grande de especialistas médico quirúrgicos, que incluyen pediatras, ginecólogos, psiquiatras, uró- logos, endocrinos y muchos más. En todas las especialidades médicas hay avances día tras día. La nuestra no es diferente, y va cada vez más de la mano de la preparación física. El preparador físico es nuestro soporte de base en el equipo, y es el que lleva al campo de juego todo el conocimiento científico.

 

¿Es muy diferente el manejo de la Medicina del Deporte en un equipo profesional de fútbol y en una selección nacional?

Si hay diferencia. La mayor es que no hay una intervención permanente en la preparación del jugador o sea que no podemos intervenir todos los días en las decisiones que se toman. En los clubes está uno en permanente comunicación con el cuerpo técnico y ayuda a tomar decisiones sobre las diferentes condiciones que se presentan a diario con los jugadores. Acá en la Selección les hacemos seguimiento casi diario cuando están con alguna molestia o lesión. Sin embargo, no intervenimos directamente, sino que hablamos con los departamentos médicos de los clubes para informarnos sobre las decisiones que ellos toman y, si es posible, contribuimos en lo que sea necesario, siempre buscando que el jugador esté en la mejor condición. Es totalmente distinto ser médico de un equipo profesional que en una selección nacional de fútbol. Hemos logrado unificar conceptos y procesos, algo que no ha sido fácil; hemos logrado crear cultura dentro de los mismos jugadores, hemos logrado cosas importantes dentro del posicionamiento de la medicina en el fútbol profesional.

 

¿Jugar o no en la altura fue clave para la Selección Colombia?

Jugar en la altura sí es un factor médico relevante en el fútbol. La altura es una ventaja si los jugadores viven y juegan en altura todo el tiempo. Para nosotros hace años pudo ser una ventaja, pero ahora ya no, porque ahora casi todos viven al nivel del mar. Correr ahoga, es terrible, es como correr con una bolsa en la cabeza. El manejo en altura es un reto para “Hace relativamente poco se desarrolló la especialidad de Medicina del Deporte que, en fútbol, integra las tres especialidades y no quita espacio a los especialistas, sino que permite un trabajo multidisciplinario, más integral”. www.medlifemagazine.com Radiografía 11 la Medicina del fútbol. De hecho, nuestro primer partido de eliminatorias fue contra Bolivia en La Paz. Tuvimos suerte de tener una semana de preparación en Bogotá y nos fue muy bien. Ese partido lo ganamos con un gol de Falcao en el último minuto. Entró en los últimos dos minutos, algo que le criticaron mucho al grupo técnico en su momento, pero a la gente se le olvida que en esa época estaba jugando tres copas al tiempo en Madrid. En los diez días que se preparó en Bogotá, no se alcanzó recuperar y lo llevamos casi de suplente. El calor y la humedad son factores que también manejamos, porque afectan el rendimiento, incluso más que la altura. La preparación hacia Brasil ha incluido el análisis de cada detalle del clima y de las condiciones de la ciudad y campo que ya han sido evaluados. Realmente, no van a hacerse cambios grandes con respecto a lo que trabajamos en Barranquilla donde los resultados fueron satisfactorios.

 

Lo hemos visto viajando muchísimo a ver a nuestros fútbolistas que juegan lejos de Colombia. ¿Cómo es la experiencia con los médicos y directivos de los equipos extranjeros que tienen a nuestros jugadores?

Inicialmente, son un poco parcos porque cuando se presenta un médico de una selección nacional a un club profesional lo ven como si estuviéramos haciendo auditoría. Sin embargo, cuando ya entramos en confianza a dialogar, cuando ven las buenas intenciones con las que vamos, entienden que son simplemente las de tener una mejor y más rápida comunicación con ellos. La relación inclusive se hace mucho más fuerte y el jugador es el más beneficiado, porque tiene la tranquilidad que los dos departamentos médicos están buscando lo mejor para él. Mientras mejor esté el jugador en el club, mejor le irá en la Selección Nacional.

 

Todo el mundo ha visto cambios positivos en la Selección Nacional de fútbol actual, en organización, en táctica en estrategia… ¿Hay cambios desde el punto de vista médico deportivo que se puedan destacar?

Realmente no hay muchos cambios en el funcionamiento del departamento médico de la selección mayores. Cuando llegó el nuevo director técnico y su equipo de trabajo, encontraron funcionando muy bien al grupo médico. Nos pidieron que continuáramos en la misma línea de trabajo. Lo único que cambió fue el aumento en el número de fisioterapeutas para una mayor atención a los jugadores durante las concentraciones.

 

¿Le hubiese gustado estar en esta misma posición en otro momento histórico del fútbol colombiano?

Yo creo que cada persona que ha estado en la historia del fútbol colombiano ha estado en el lugar y el momento indicados. Este es el lugar y este el momento en los cuales yo llegué y me gusta. Imagino que los que han estado en mi posición en el pasado opinarán lo mismo; es una gran vivencia y una emoción que queda para siempre.

 

¿Cuáles han sido el mejor y el peor momento que ha tenido en la Selección?

Lo mejor han sido dos momentos: el primero, cuando después de muchos años de estar colaborando con las divisiones menores se ve el trabajo realizado y me llaman a participar en la selección mayor; y el segundo, cuando clasificamos al Mundial. Estos han sido los dos momentos en los cuales uno ve los frutos del trabajo duro que hemos tratado de hacer como grupo profesional en el departamento médico. El mal momento es cada vez que algún jugador se lesiona. Aquí todos somos una familia y nos duele que alguno se deba ausentar de la concentración, que es realmente un hogar, es la casa de la Selección. Es una experiencia muy particular, como cuando una familia se va a reunir al final del año, todos esperando el gran día y que de pronto alguno tenga un problema y no pueda viajar. Las lesiones de Radamel Falcao y de Camilo Zúñiga fueron un reto y una gran experiencia. Estuvimos acompañando a Falcao en su cirugía y luego estuvo hospitalizado una semana. Era el único paciente en una pequeña clínica muy tradicional en Portugal. Hizo su rehabilitación en un apartamento equipado específicamente para sus necesidades. Hemos estado enfocados a su recuperación trabajando día a día. Por ser quién es, hubo todo tipo de declaraciones, con mucho protagonismo de parte de médicos en todo el mundo y más en Colombia. Aparecieron varios especialistas de la Selección Colombia que nunca hemos conocido.

Mucha gente se aprovecha de las circunstanciase inventa historias en su beneficio. Nosotros preferimos trabajar en la recuperación y evitar especulaciones. Con Camilo Zúñiga en Nápoles, fue también una experiencia interesante. Nos dejaron la “Lo mejor han sido dos momentos: el primero, cuando (…) me llaman a participar en la selección mayor; y el segundo, cuando clasificamos al Mundial”. libertad de rehabilitarlo de una lesión de la rodilla, así que viajamos allí, compramos todos los aparatos de rehabilitación y le instalamos un consultorio completo. Mandamos un fisioterapeuta permanente y lo recuperamos progresivamente.

“Lo mejor han sido dos momentos: el primero, cuando (…) me llaman a participar en la selección mayor; y el segundo, cuando clasificamos al Mundial”.

 

Cuéntenos de su relación con los jugadores

Realmente ha sido una gratísima experiencia como grupo, porque somos como una familia. De hecho, tenemos una hermandad de grupo muy agradable. A mí me dicen “Cachetón”, con eso les digo todo. Cada uno hace parte de este proyecto y todos estamos pendientes de todos. Cada cumpleaños, cada nacimiento, cada celebración se comparte; al igual que cada lesión, cada dolor que a todos nos afecta. Todos esperamos ansiosos ese nuevo encuentro de concentración y trabajo para vernos, darnos un abrazo, contar lo que nos ha pasado en nuestras casas y compartir como una gran familia.

 

¿Cuál es su perspectiva de Colombia hacia el Mundial, desde el punto de vista del médico de la Selección?

Lo que esperamos desde el Departamento Médico en el Mundial es lograr que los jugadores puedan estar en las mejores condiciones para poder dar todo de sí en los partidos. Hacer que ellos puedan desarrollar sus capacidades al máximo en todos los encuentros.